La Escuela de práctica de la bioenergía de Mietek y Margaret Wirkus.

CODIGO DE CONDUCTA DE LOS PRACTICANTES DE LA BIOENERGIA

Principios de conducta.

La práctica de la bioenergía es un complemento y no una alternativa del tratamiento médico convencional. Es indispensable que los practicantes de la bioenergía dejen claramente establecido, que no son médicos y que no pretenden tener los conocimientos ni la destreza de un médico. Si el practicante de la bioenergía posee un diploma médico y es capaz de dar un diagnóstico médico y de recetar medicamentos, deberá de informar a su paciente antes de comenzar las sesiones de la bioenergía. El practicante de la bioenergía debe de reconocer que cuando un médico le envía a un paciente, éste médico continúa siendo clínicamente responsable del paciente y de su cuidado. Los practicantes de la bioenergía no deberán de vender remedios, hierbas, aceites etc. sin tener el título adecuado para ésto. Los practicantes no deben aconsejar un tratamiento médico en particular, el llevar a cabo una operación quirúrgica, o el tomar tal o cual medicamento. Se debe de dejar que sea el paciente quién tome sus propias decisiones, de acuerdo con su médico. El practicante de la bioenergía no debe de dar un diagnóstico médico a su paciente bajo ninguna circunstancia. El diagnóstico es responsabilidad del médico. Sin embargo, el practicante puede dar un diagnóstico de la bioenergía y algún consejo. El practicante de la bioenergía deberá guardar los datos y dicho consejo en la ficha clínica del paciente. En caso de que el practicante de la bioenergía de un consejo, este debe de ser dado de manera digna, sin mencionar enfermedad alguna, o afirmar que se ha llevado a cabo la curación. Los practicantes de la bioenergía deben negar su habilidad de curar y proponer un alivio por medio de la bioenergía. Nunca deben de prometer la recuperación. Deberá establecerse una conducta moral irreprochable en la relación entre el practicante de la bioenergía y su paciente. El practicante deberá de proceder con cortesía, dignidad, tacto y discresión. Su actitud deberá ser positiva. Toda información proporcionada por el paciente deberá ser considerada como estrictamente confidencial. El comportamiento de los practicantes de la bioenergía deberá excluir toda acción indecente o calificada de acoso sexual o "ataque con violencia". El practicante de la bioenergía nunca deberá pedirle a un paciente que se quite la ropa, a excepción del abrigo o calzado. Ninguna tercera persona, incluyendo asistentes y miembros de la familia del paciente deberán de estar presentes durante la consulta de un paciente adulto sin su consentimiento. Los practicantes de la bioenergía no deberán de tocar directamente la piel, ni utilizar manipulaciones o masajes durante la sesión de bioenergía. Esta práctica no presupone el contacto físico; se lleva a cabo a cierta distancia del cuerpo. Aquellos practicantes de la bioenergía que tengan los diplomas adecuados, deberán dar los masajes en un tratamiento por separado. En lo que concierne a consultas privadas con pacientes que parezcan presentar problemas mentales, de alcoholismo o drogadicción, asi como aquellos con depresión aguda, suicidas o halucinando, se deberá actuar con prudencia, para proteger al practicante de la bioenergía. Unicamente un Maestro en bioenergía puede tratar esos casos y siempre en presencia de un miembro de la familia u otro sanador. Los practicantes de la bioenergía no deben de tratar casos que excedan su competencia o experiencia. Los practicantes de la bioenergía deberán de asegurarse de llevar un historial clínico, claro y preciso de cada paciente, incluyendo las fechas de las sesiones. Como la práctica de la bioenergía no es un método de trabajo médico, las fichas solo deberán contener el diagnóstico de la bioenergía. Los practicantes de la bioenergía, deberán considerar como confidencial, toda información de naturaleza personal, proporcionada por el paciente o por algún miembro de la familia de éste último. Ningún dato deberá de ser comunicado a una tercera persona, incluyendo cualquier miembro de la familia del paciente sin el consentimiento de éste, a menos de ser requerido por la ley. La terapia de la bioenergía se debe administrar unicamente en respuesta a una demanda de un paciente adulto, o de su representante. En caso de un niño, deberá obtenerse la aprobación del padre o tutor. Los practicantes de la bioenergía que visiten hospitales, deberán recordar que éstos últimos son responsables del paciente. Deberán de ser muy discretos en sus visitas, y en algunas circunstancias, preferir la curación a distancia. En caso de realizar una visista en el hospital, ésta deberá ser realizada con el permiso del médico. En caso de duda, una autorización escrita será necesaria. El practicante de la bioenergía, nunca deberá interferir con el tratamiento del paciente en el hospital, ni con su dieta. La bioenergía no es un tratamiento médico, según la definición legal. Toda persona buscando una sesión de bioenergía, deberá tener muy en claro, que el practicante de la bioenergía no es un médico. De manera a establecer un acuerdo mutuo sobre la sesión, el practicante en bioenergía, deberá dar a firmar un documento de entendimiento: el "Wirkus Bioenergy Practitioners Memorandum of Understanding." Este documento deberá guardarse con el historial clínico del paciente. En caso de trabajar con un animal, el practicante deberá de cerciorarse, de que un veterinario lo examine antes. El veterinario debe de permanecer con la responsabilidad del animal, y el practicante de la bioenergía no deberá interferir con el tratamiento o los medicamentos prescritos. Tampoco deberá en estos casos adelantar un diagnóstico médico, ni dar un tratamiento veterinario. El practicante de la bioenergía, deberá conservar una ficha clínica de cada animal.


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