Mietek Wirkus:
School of bioenergy, The healing art

by Margaret Wirkus


Uncommon Touch

by Tom Harpur


Cross Currents:
The Perils of Electropollution,
The Promise of Electromedicine

by Robert Becker, MD


Tomado de: "Mietek Wirkus: School of Bioenergy, The Healing Art"

Desde que tenía 4 años, Mietek Wirkus manifestó talento como "sanador." El era capaz de observar "nubes de colores radiantes," en torno a los cuerpos de personas y animales, así como de hacer comentarios al respecto. Su primera curación la realizó a esa edad con su hermana que sufría de asma, y cuyos ataques cesaban después de unos minutos. Este fenómeno era observado a menudo por miembros de su familia, asi como por el médico familiar. Desde muy temprana edad, Mietek se dió cuenta de que él era distinto de la gran mayoría de sus contemporáneos. Sin embargo, pasarían más de 30 años antes de que él decidiera que se iba a dedicar a trabajar con la bioenergía. Mietek comenzó por comparar sus experiencias en la manipulación de ésta sutil energía, con las fuentes escritas de conocimiento esotérico, que hacían referencia a la conexión entre la mente, las emociones y la salud de los cuerpos físicos. Durante ese tiempo, continuaba desarrollando sus habilidades para curar, estudiando asimismo técnicas de meditación oriental y ejercicios respiratorios. También aprendió como regular el flujo de la energía en su cuerpo, y dentro de su propio campo de energía, como aumentar o disminuir esta fuente, según la necesidad; como enviar energía y concentrarla en areas dentro o fuera del cuerpo, y como aumentar con su propia energía, los campos de energía de otras personas. Al mismo tiempo que Mietek trataba de desarrollar la habilidad de utilizar su propia energía, empezó a formular su teoría de la bioenergía, sobre la cual está basada su escuela. Esta teoría incorpora elementos de enseñanzas de curación del Tibet, especialmente las técnicas tibetanas de respiración y movimiento de energía. En su escuela, Mietek pone el acento en la energía que rodea a la persona. Sus experimentos sugieren que existen flujos de corrientes de energía dentro del cuerpo físico, asi como flujos externos que lo rodean, que tienen un gran efecto sobre el cuerpo. El enseña, que en el cuerpo físico hay cuatro niveles de energía que fluyen: 1) A través de la la estructura del esqueleto del cuerpo y de sus puntos importantes como son las articulaciones; 2) a través de la circulación de la sangre; 3) a través del sistema nervioso; 4) a través de la piel. Todos esos flujos de energía pueden ser mejorados y facilitados por un sistema de prácticas contenido en el concepto de "trabajo corporal", tales como masaje, trabajo quiropráctico, Rolfing, método Alexander, etc, así como mediante la acupuntura. Dado que el flujo interno de energía, está estrechamente ligado al flujo externo, el trabajo corporal tiene normalmente un efecto muy positivo sobre la salud integral de la persona, asi como sobre sus estados emocionales y mentales. Los campos de energía externos son: 1) El campo térmico (tambien conocido en las enseñanzas esotéricas como el doble del cuerpo, o el cuerpo etérico) que tiene un efecto sobre el cuerpo físico; 2) el campo electromagnético, (también llamado el cuerpo emocional o astral) cuyo estado está directamente ligado a las emociones, y que actua directamente sobre el estado del campo termal; 3) el campo acústico, (también conocido como el nivel mental) el cual tiene un efecto directo sobre el estado del campo emocional . Todos los campos tienen sus centros de distribución de energía (Chakras-India, Khalso-Tibet.) Todos están en un estado de vibración constante; todos están sujetos a un cambio continuo; todos estan intercomunicados, y todos se mantienen cohesionados con la misma sutil "materia que une," la cual, para Mietek, es la mente. Esta mente habita cada uno de estos campos con varios niveles de comprehensión. Sin la existencia de ésta materia que une, nuestros cuerpos: físico, etérico, astral y mental se desintegrarían, como sucede al momento de nuestra muerte física. (Esto no significa sin embargo que NOSOTROS muramos.) Existen también niveles de energía supramentales. Sin embargo, éstos solo pueden ser alterados, como resultado de una conexión íntima con la Fuente más Alta de Energía, como quiera que nosotros entendamos la idea de ésta Fuente. Antes de considerar el trabajar con los campos de otros, el practicante de la bioenergía tiene primero que "organizar" su propio flujo de energía, en cada nivel. Por más de dos años, Mietek trabajó en centros médicos polacos, donde junto con los médicos veía a los pacientes. Dichos centros conservan aún toda su documentación médica. De ésta época, data la conclusión a la cual llegó Mietek, en el sentido que el practicante de la bioenergía y el médico debían cooperar estrechamente. Modelos de tal cooperación pueden encontrarse no solo en Polonia, sino en Inglaterra, China y Rusia. La bioenergía, además de haber alcanzado excelentes resultados en cuanto a la salud física, psicológica y mental, tiene también un potencial enorme para prevenir enfermedades, puesto que los transtornos en los campos de energía que rodean a la persona, aparecen mucho antes que sus manifestaciones en el cuerpo físico. La bioenergía ofrece una oportunidad para encontrar más rapido la respuesta a la pregunta — "Que causa una enfermedad?" antes que los costosos análisis y pruebas. Además, ayuda a evitar el dolor sin causar efectos secundarios.